
Cuando piensas en una receta sencilla, reconfortante y resultona, este pastel de patata y puerro es siempre una de mis opciones favoritas.
Tiene toda la esencia de una buena tarta salada o quiche, combinando la suavidad de la patata con el punto dulce del puerro y un toque de ajo para animar el plato. Además, es una receta comodín: si le añades unas lonchas de un buen jamón cocido o bacon, se convierte en un plato único de lo más completo.
Por qué este pastel de patata y puerro es un éxito en casa
En casa consumimos patata muy a menudo. Casi siempre la preparamos cocida o asada como acompañamiento de pescados y carnes, pero también nos encanta transformarla en purés cremosos o en recetas tan completas como este pastel salado al horno.
La patata es un ingrediente humilde, económico y de presencia insustituible en nuestras despensas. Es curioso pensar que pasó de ser un tubérculo sin importancia empleado para alimentar animales, a convertirse allá por el siglo XVIII en el alimento clave para paliar las hambrunas en Europa tras su llegada de las regiones andinas. Hoy en día, es un pilar básico de nuestra nutrición por su alto contenido en fibra e hidratos de carbono complejos, que la hacen especialmente energética.
¿Qué tipo de patata es mejor para esta receta?
Las variedades de patata son muchísimas y hay una ideal para cada tipo de elaboración. Las encuentras desde tamaños grandes hasta las más pequeñas, con pulpa y piel (lisa o rugosa) de distintos colores, así como con diferente contenido de fécula y humedad.
Todo ello debes tenerlo en cuenta para acertar con el plato, porque realmente se nota en el resultado final:
- Variedades recomendadas: Para este pastel, las patatas de tipo universal o harinosas (como la Monalisa o la Kennebec) van de maravilla porque quedan tiernas y absorben genial los sabores.
- El truco del corte: Intenta cortarlas en rodajas finas y del mismo grosor para que todo el pastel se cocine de forma homogénea en el horno.
ngredientes de calidad para un resultado perfecto
En una elaboración tan sencilla como este pastel de patata y puerro al horno, la calidad de los ingredientes es fundamental. Unos huevos ecológicos de gallinas criadas en suelo, la variedad de patata idónea, un buen AOVE (aceite de oliva virgen extra) o mantequilla y vegetales frescos harán que una receta humilde se convierta en un plato perfecto. [1, 2]
Es ahora en invierno, dadas las bajas temperaturas, cuando estos pasteles salados resultan más apetecibles y reconfortantes. Al elaborarlo por capas, conseguimos una textura jugosa, extremadamente suave y con un sabor espectacular. Es un plato ideal tanto para una comida de diario como para cenas informales con amigos. ¡Te aseguro que te van a pedir la receta!
Ingredientes para 4 personas

- 1 kilo de patatas (variedad Kennebec o Spunta, ideales para el horno).
- 2 o 3 puerros frescos.
- 2 dientes de ajo.
- 200 ml de leche evaporada (para darle cremosidad sin aportar tanta grasa como la nata).
- 4 cucharadas de AOVE (Aceite de Oliva Virgen Extra).
- 1 cucharada de mantequilla (opcional, para engrasar el molde).
- 1 ramita de perejil fresco (opcional).
- Sal y pimienta negra recién molida (al gusto).
Cómo hacer pastel de patata y puerro paso a paso
Para elaborar este sencillo pastel salado, solo tendrás que seguir estos pasos:
1.Prepara las verduras: Limpia bien los puerros y córtalos en rodajas finas. Pela las patatas y córtalas también en rodajas muy finas (si tienes una mandolina en casa, es el momento de usarla). Pela los ajos y lamínalos. Por último, lava y pica finamente el perejil fresco.
2. Soca el sofrito: Calienta las 4 cucharadas de AOVE en una sartén y sofríe el puerro y el ajo a fuego medio durante unos 5 minutos, hasta que empiecen a estar tiernos.
3.Prepara el molde: Unta una fuente apta para el horno (refractaria) con un poco de mantequilla o pincélala con AOVE, según tu preferencia o lo que tengas en casa.
4.Monta las capas del pastel: Ve alternando capas de patata y del sofrito de puerro en la fuente. Salpimenta al gusto cada capa y espolvorea con un poco de perejil picado.
5.El toque final: Termina el montaje con una última capa de patatas bien colocada. Riega todo el conjunto de forma homogénea con la leche evaporada.
Al horno: Hornea el pastel durante 30 minutos a 170 ºC (con calor arriba y abajo), o hasta que compruebes que la patata está tierna al pincharla con un cuchillo y la superficie esté dorada.

El pastel salado que triunfa en todas las casas
Seguro que este ingrediente forma parte de tus menús diarios. No me extraña, pues se pueden hacer recetas riquísimas con ella: desde una clásica tortilla de patatas, pasando por los guisos más tradicionales, patatas rellenas, fritas o este extraordinario pastel de patatas y puerro.
El pastel de patatas tiene muchas variantes, es de esos platos que gustan tanto a mayores como a pequeños y resulta comodísimo de preparar. Se puede dejar hecho con antelación e ir combinando ingredientes según lo que tengas en la nevera. Por ejemplo, prueba a añadir pescado o alguna verdura extra y te quedará increíble. Los pasteles salados siempre triunfan en casa; por eso, te sugiero también echarle un vistazo a mi receta de Pastel de puerros con hojaldre fácil y casero, que queda delicioso y con un sabor espectacular.
Anímate que a los niños les encanta. En realidad, nadie dice no a una sabrosa receta con patata.
Una receta infalible para salvar los días con prisa
Este pastel de patata y puerro es perfecto para mí, sobre todo en esas semanas previas a Navidad que siempre se convierten en una carrera frenética. Aunque me organice y crea que lo tengo todo bajo control, los días pasan volando y el trabajo se intensifica. Por esa razón, este tipo de platos son básicos en mi día a día: recetas de gran sabor, sencillez y muy económicas. Una receta de diez, sin duda.
Además, esta versión resulta mucho más ligera si añades leche evaporada en lugar de nata, ideal si quieres aligerar las calorías ante los banquetes navideños que están por llegar. Del mismo modo, si utilizas jamón cocido o pavo en lugar de bacon, reducirás grasas consiguiendo una receta más ligera pero igual de apetecible.
Seguro que encuentras un momento estos días para saborear un plato único tan socorrido como este. Solo añade un segundo de pescado o una carne magra como el pollo y tendrás un menú delicioso en muy poco tiempo. Anímate a prepararlo, ¡a los niños les encanta y nadie le dice que no a una buena receta con patata!
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