
El brownie de chocolate con aceite de oliva que siempre sale bien
Cuando nos apetece un pastel fácil con chocolate, siempre recurro a un sencillo brownie de chocolate y AOVE (Aceite de Oliva Virgen Extra). Es un pastel compacto, bien chocolateado, de corteza crujiente e interior jugoso y tierno con el toque inconfundible del aceite de oliva. Yo no me resisto a prepararlo, y más aún si resulta tan fácil como mezclar ingredientes en un bol. ¡Así de sencillo!
En casa nos gusta tanto que vamos variando la receta para no aburrirnos. Añadimos diferentes frutos secos, matices de AOVE o especias como el cardamomo, que le da un aroma especial. De ahí que te sugiera también probar el brownie de chocolate negro y cardamomo, o unos originales vasitos de brownie de chocolate, que quedan deliciosos.
El bendito error que nos hizo felices
El brownie es ese tipo de postre que surgió, como tantos otros aciertos en la cocina, de un error. ¡Bendito error que hoy nos provoca momentos tan felices! Su origen surgió por culpa de un descuido de un cocinero al que se le olvidó un elemento básico.
Este curioso error fascina tanto a propios como a extraños. Por eso, la creación de este típico dulce americano ha dado lugar a muchas teorías, y casi todo el mundo ha querido atribuirse su autoría de un modo u otro. Así es el “mundo brownie”.
Sin embargo, lo que realmente lo hace diferente y lo hizo único fue la falta de un ingrediente. En definitiva, su gran diferencia con un bizcocho de chocolate al uso es que un buen brownie no lleva levadura. Ya sabes: el gran error que le ha dado fama en todo el mundo. No tiene mayor secreto que utilizar un chocolate de buena calidad, con gran cantidad de cacao y bajo contenido en azúcar; con eso, el éxito está asegurado
De Boston a nuestra mesa
Como cualquier postre que ha alcanzado fama internacional, sobre el brownie hay curiosidades. Para empezar, su nombre “brownie” se debe a su aspecto y su color, ya que podría traducirse del inglés como “marroncito”.
Su origen es netamente estadounidense, concretamente desde el estado de Boston nos llega esta ricura llena de sabor (y de calorías, para qué negarlo). Este hecho lo hace perfecto para épocas de frío y, cómo no, para las fechas navideñas.
Según la consistencia que busques, existen tres tipos de brownie en función de su mezcla:
- Cakey: Un brownie abizcochado, más parecido a la textura de una tarta.
- Fudgy: Muy pegajoso, húmedo y denso. Es el más próximo a lo que todos pensamos.
- Chewy: Una textura densa y con mucho cuerpo al morder.
¿Por qué usar aceite de oliva en el brownie?
La receta original es una mezcla de mantequilla, chocolate, huevos, azúcar, harina y nueces, que yo he variado sustancialmente para adaptarla a mi gusto.
En absoluto desmerece agregarle una grasa sana como el AOVE de la variedad Arbequina, que le otorga una cremosidad sin resaltar el sabor a aceite en ningún momento gracias a su suavidad. Es un acierto total usar aceite de oliva para repostería, acercando un ingrediente tan excepcional y común en nuestra cocina española. Su uso se está extendiendo entre todos aquellos que nos iniciamos con las recetas dulces. Su sabor y su aporte en grasa saludable lo hacen ideal para este tipo de recetas, aportando matices de sabor excepcionales y evitando así el uso de la mantequilla.
Además, recuerda que el acompañamiento de un buen brownie es la clave de su éxito. Un clásico es acompañarlo de un helado de vainilla y chocolate derretido. Pero también combina de maravilla con crema, galletas Oreo o con uno de mis favoritos: el toffee. En suma, lo más importante es que nuestro bizcocho de chocolate y AOVE resulte húmedo por dentro y que sepa mucho, mucho a chocolate.
Los ingredientes (para un resultado perfecto)
El proceso es muy sencillo y con pocos ingredientes, pero busca que sean de calidad si quieres un buen resultado. Al fin y al cabo, son la base de la repostería casera.
- 200 g de chocolate negro (70% cacao).
- 75 g de AOVE (variedad Arbequina).
- 3 huevos M ecológicos.
- 100 g de azúcar de coco (o azúcar moreno / panela).
- 125 g de harina de repostería.
- 60 g de nueces de macadamia.
- 40 g de nueces pecanas.
- Una pizca de sal.
- Para decorar: Salsa de toffee y estrellas de chocolate navideñas.
Paso a paso: de la encimera al horno
- Precalienta el horno: Ponlo a 180 ºC con calor arriba y abajo. Coloca la rejilla en la posición central.
- Funde el chocolate: Hazlo junto con el aceite de oliva. Puedes usar el baño María o el microondas. Si usas el microondas, hazlo a intervalos de 30 segundos durante 60 segundos en total para que no se queme. Remueve bien.
- Bate la base: En un bol aparte, bate los huevos con el azúcar de coco y la pizca de sal.
- Mezcla todo: Agrega la harina tamizada e intégrala bien con el chocolate fundido. Tritura groseramente las nueces de macadamia y añádelas a la mezcla anterior.
- Al horno: Cubre la base de un molde con papel sulfurizado o engrásalo. Añade la masa y hornea a 180 ºC. El tiempo dependerá de las dimensiones del molde, pero suele ser de entre 20 y 25 minutos.
El toque final para los días de fiesta
Para finalizar, elabora un buen toffee casero (me encanta) o simplemente utiliza uno ya envasado.
Corta el brownie en cuadrados con un cuchillo, pon toffee sobre cada uno de ellos y corona con una nuez pecana. Acompáñalo con unas estrellas de chocolate navideñas.
Anímate a disfrutar de este brownie de chocolate y AOVE en estos días navideños. Es una receta ideal para elaborar con niños; se divertirán muchísimo y tomarán un dulce casero, que es lo mejor de la Navidad.

En casa nos gusta tanto que vamos variando. Por esta razón, añadimos frutos secos, aove o especias como el cardamomo, que le da un aroma especial. De ahí, que te sugiera el brownie de chocolate negro y cardamomo. o unos vasitos de brownie de chocolate , deliciosos.
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