Te ha pasado alguna vez que estás tranquilamente en el sofá y, de repente, notas un antojo incontrolable de sushi? A todos nos pasa. El problema es que pensar en todo el proceso tradicional da una pereza enorme: tienes que lavar el arroz mil veces para quitarle el almidón, cocerlo, abanicarlo mientras se enfría y aderezarlo con el vinagre, el azúcar y la sal. Al final, entre una cosa y otra, se ...
Sushi casero express: Rollitos de cangrejo y aguacate con queso de wasabi




