Cuando empieza la primavera calurosa aquí en el sur, lo que más apetece es un buen pisto andaluz. Es de esos platos que tienen todo: son sencillos de preparar, salen baratos, se hacen en un momento y, sin embargo, están llenos de sabor. Para mí es la mejor manera de comer más verdura sin que apenas te des cuenta, porque junta un montón de hortalizas distintas en un solo plato.
En casa siempre han gustado mucho las recetas con verduras. Por eso, si te animas con el pisto, ya de paso prueba también la musaka de berenjena o unas berenjenas con miel que quedan increíbles. Este plato, que en Andalucía conocemos también como alboronía, lleva un nombre árabe que significa algo así como “cierto manjar”. Y la verdad es que no le viene nada mal: cuando lo haces con calma, bien sofrito y con un buen aceite de oliva virgen extra, se convierte en algo especial.
Lo mejor del pisto es lo versátil que es. Lo puedes poner de acompañamiento de una buena carne a la plancha, con arroz blanco recién hecho, mezclado con pasta o incluso con cous cous, que a mí particularmente me encanta. Es de esas recetas que vienen de lejos en mi familia: mi abuela ya lo preparaba igual, y recuerdo que siempre acababa el plato entero porque a todos nos gustaba muchísimo. Todavía hoy pasa lo mismo.
Tiene cierto parecido con otros guisos tradicionales como el tumbet mallorquín, la ratatouille francesa, la caponata italiana, la chanfaina catalana o el pisto manchego. Al final todas son variaciones sobre el mismo tema: aprovechar las verduras de temporada para hacer algo rico, sano y que no cuesta nada. Y si por casualidad sobra —que no suele ser lo normal—, pues ya tienes la cena del día siguiente resuelta de mil maneras distintas.
Es una de las recetas más antiguas que tenemos. Seguramente empezó con lo que había en las huertas andalusíes, sobre todo berenjena y calabacín, y luego se le sumaron el pimiento y el tomate cuando llegaron de América. De ahí viene lo de “pisto”, que en latín pistus quiere decir machacado, y así parece que se hacía al principio.
La base son ajo, cebolla, pimiento verde y rojo —si te gusta—, calabacín, berenjena y tomate. Aquí en Andalucía no suele llevar muchas especias, pero yo siempre le añado un pellizco de comino suave que le da un toque personal que me cautiva. A diferencia del manchego, en el andaluz la berenjena y el calabacín mandan del todo, lo que lo hace todavía más completo.
Como todas las recetas de abuelas, cada casa le pone su punto. Hay quien pocha cada verdura por separado y luego la junta con salsa de tomate; otros lo hacen todo revuelto y meten el tomate fresco a trozos. Da igual cómo lo hagas, siempre queda bien. Y luego está lo de acompañarlo, que ahí sí que hay donde elegir: unos huevos fritos por encima son lo más, sobre todo si son de codorniz, que parecen un capricho; con pollo o ternera queda de lujo; con pasta es un vicio; y si lo pones sobre una buena rebanada de pan crujiente, no dejas ni rastro de la salsa.
Así que ya sabes: buen pan, buen aceite de oliva y un poco de imaginación. Es un plato que nunca falla y que siempre sorprende cuando lo pones encima de la mesa.
Cuando empieza la primavera calurosa en el sur, apetece un buen **pisto andaluz**. Sencillo, barato y lleno de sabor, es perfecto para comer más verdura sin esfuerzo. En casa lo queremos desde siempre. Mi abuela ya lo hacía. Te recomiendo también la musaka de berenjena o berenjenas con miel. Este plato, también llamado alboronía, significa “manjar” en árabe y no le falta razón. El **pisto andaluz** es de los más antiguos de nuestra cocina. Nació con berenjena y calabacín de huertas andalusíes, luego sumó pimiento y tomate americanos. “Pisto” viene del latín *pistus* (machacado). Se hace con refrito de ajo, cebolla, pimiento verde/rojo, calabacín, berenjena y tomate. En Andalucía sin especias, pero yo le pongo comino suave. A diferencia del manchego, aquí mandan berenjena y calabacín. Cada casa tiene su versión. Algunos pochan por separado + salsa tomate; otros todo junto con tomate fresco. Versátil: carne, arroz, pasta o cous cous. Con **huevos fritos** es increíble (codorniz = capricho), con pollo/ternera perfecto, sobre tosta no deja rastro.
Ingredientes
1 pizca de comino suave, opcional.
2 cebollas medianas.
2 pimientos verdes.
1 pimiento rojo.
2 calabacines medianos.
1 berenjena mediana.
4 tomates maduros o 400 g de tomate triturado.
2 dientes de ajo.
4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra.
Sal al gusto.
Pimienta negra al gusto.
Cómo hacer pisto andaluz tradicional
Cómo hacer pisto andaluz tradicional (paso a paso)
La elaboración del pisto andaluz es sencilla si sigues el orden correcto de cocción de las verduras, de las que más tardan a las más rápidas.
1. Salsa de tomate casera
Escalda los tomates: haz cortes en la piel, sumérgelo 2 minutos en agua hirviendo. La piel sale sola. Tritura y reserva.
2. Preparar verduras
Lava pimientos, quita semillas y corta en trozos medianos junto con calabacines y berenjenas. Pela y pica cebolla y ajos.
3. Sofrito base
Cazuela ancha, buen chorro de AOVE. Calienta y añade pimientos, ajo y cebolla picados. Fuego lento 5 minutos.
4. Orden de cocción
Incorpora berenjenas. Cuando estén tiernas (8-10 min), añade calabacines. Por último, vierte tomate triturado (o trozos).
5. Cocción lenta
Sazona poco a poco. Cocina tapado a fuego mínimo 35-40 minutos. Las verduras deben quedar en su punto, no pasadas.
Mi truco secreto: al final, espolvorea comino suave. Le da un carácter especial al pisto andaluz tradicional.
Es una receta perfecta para el fin de semana en el que apetezca pasar un rato relajado en la cocina.
Sólo necesitas paciencia y buenos ingredientes, poco más y disfrutarás de un buen pisto andaluz.
El pisto permite diversos acompañamientos, con huevo es uno de mis preferidos.
Esta vez me apetecía ponerlo en una buena tosta de pan, con huevo de codorniz. Me parece un bocado exquisito y es una forma original de presentar un plato tan tradicional de nuestra gastronomía.
Prepáralo y disfruta , merece la pena.
Si te gustan las recetas con verduras al horno, también te puede interesar mi musaka de berenjenas receta griega, una versión muy sabrosa y tradicional.
Espero que te animes a preparar esta musaka de verduras en casa y que la disfrutes tanto como nosotros.
Si te apetece seguir viendo recetas caseras como esta, puedes suscribirte al blog para recibir nuevas ideas de cocina.

Pisto andaluz con berenjena y calabacín fácil
Ingredientes
Method
- Salsa de tomate casera
- Escalda los tomates haciendo unos cortes en la piel y sumérgelos 2 minutos en agua hirviendo. Después, pela, tritura y reserva.
- Preparar las verduras
- Lava los pimientos, quita las semillas y córtalos en trozos medianos junto con los calabacines y las berenjenas. Pela y pica la cebolla y los ajos.
- Sofrito base
- Pon una cazuela ancha al fuego con un buen chorro de aceite de oliva virgen extra. Calienta y añade los pimientos, el ajo y la cebolla picados. Cocina a fuego lento durante 5 minutos.
- Orden de cocción
- Incorpora las berenjenas. Cuando estén tiernas, después de 8 a 10 minutos, añade los calabacines. Por último, vierte el tomate triturado o los trozos de tomate.
- Cocción lenta
- Sazona poco a poco y cocina tapado a fuego mínimo durante 35 a 40 minutos. Las verduras deben quedar en su punto, sin pasarse.


Exquisito !!
Me encanta !! Un plato ideal en esta temporada.
Preciosas fotos!!
Gracias Claudia por tus palabras!
Siempre bien recibidas.
Besotes
Se ve estupendo este pisto
Excelente fotografía
Gracias,
En verano en casa se come muy a menudo.
Pimientos y tomates están en su mejor momento, resulta ideal.
Un saludo.