Tenía tomates maduros y unas anchoas en la nevera, así que un viernes las mezclé en un bizcocho de tomate salado que sorprendió a todos. Quedó esponjoso, jugoso y con ese sabor mediterráneo perfecto para tapeo o merienda cena.

Este bizcocho de tomate salado es de esos que preparas cuando quieres algo rico sin complicarte. La combinación tomate natural rallado con anchoas da un sabor mediterráneo único. Lo descubrí un viernes mezclando lo que tenía por casa y repito porque el bizcocho de tomate salado siempre sale perfecto.
Funciona con ingredientes normales del supermercado. Los tomates maduros dan humedad justa para bizcocho de tomate salado jugoso sin empapar. Guardar aceite anchoas en la masa es el secreto umami del de este bizcocho salado.
En Córdoba conocemos bizcochos dulces, pero el bizcocho de tomate salado abre un mundo nuevo. Corta trozos a mano como fotos y tienes aperitivo para vino o cena ligera. Costra crujiente contrasta interior húmedo típico bizcocho de tomate salado.
Clave técnica del bizcocho de tomate salado:
Leche tibia micro 30s activa levadura 100%. Tamizar harina+levadura aporta aire. Mezclar con una espátula suave mantiene burbujas esponjosas de la masa
Las fotos muestran el bizcocho de tomate salado tal como me queda siempre. Esa costra dorada crujiente se forma sola si no abro el horno los primeros 30 minutos. El tomate se confita natural durante el horneado y las anchoas prácticamente se deshacen en la boca. No necesita nada más aunque queda espectacular con un poco de alioli casero al lado.

Variaciones del bizcocho de tomate salado:
En verano cambio a tomates cherry cortados por la mitad – caramelizan mejor y dan puntos de color perfectos. Con menta fresca en lugar de perejil queda veraniego total. Para versión picante añado medio pimiento rojo asado que suelo tener preparado del finde.
INGREDIENTES:
3 huevos tamaño L
200 g de harina de trigo común
16 g de levadura química (1 sobre)
100 ml de aceite de oliva virgen extra (puede incluir parte del aceite de las anchoas)
120 ml de leche tibia
2 tomates maduros grandes (aprox. 250 g rallados y bien escurridos) o cherries según gustos y estación.
70–80 g de anchoas en aceite, escurridas
Elaboración:
–Precalienta el horno a 180 °C con calor arriba y abajo. Engrasa un molde tipo plum cake (22–24 cm) o fórralo con papel de horno.
–Templa la leche durante 30 segundos en el microondas. Debe estar tibia, no caliente.
-En un bol grande, bate los huevos junto con el aceite de oliva y la leche tibia hasta que la mezcla quede -homogénea.
-Incorpora el tomate rallado bien escurrido y mezcla suavemente.
-Añade el ajo picado, el perejil y las anchoas troceadas. Remueve para repartir bien los ingredientes.
-En otro recipiente, tamiza la harina junto con la levadura química. Este paso ayuda a que el bizcocho -quede más esponjoso.
-Agrega los ingredientes secos a la mezcla húmeda poco a poco, mezclando con espátula y –movimientos envolventes, sin batir en exceso para mantener el aire de la masa.
-Vierte la masa en el molde y alisa ligeramente la superficie.
–Hornea durante 40–50 minutos, sin abrir el horno durante los primeros 30 minutos para que se forme la costra dorada y crujiente.
-Comprueba el punto insertando un palillo en el centro. Si sale limpio, el bizcocho está listo.
-Deja reposar 10 minutos fuera del horno antes de desmoldar. Sirve tibio o a temperatura ambiente.
MARIDAJE
Maridaje que recomiendo para el bizcocho de tomate salado: un verdejo joven Rueda, un delicioso cava brut para esas ocasiones especiales que tenemos por casa o un buen Fino Tío Pepe de Córdoba de toda la vida. Excelentes y diferentes opciones.
Para servir lo corto tibio en trozos irregulares con palillos, exactamente como se ve en las fotos. Desaparece solo en 10 minutos. Si por milagro sobra algo, aguanta perfectamente 4 días envuelto en film transparente – al segundo día los sabores ya están perfectamente integrados y está aún más rico.
CONSERVACIÓN
Si cortas porciones individuales puedes introducirlas en bolsas zip y al congelador, eso si, máximo 2 meses. Para descongelar déjalo a temperatura ambiente 1 hora o micro 20 segundos. Recaliento en horno a 160°C durante 7 minutos y queda idéntico al recién hecho.
No es comida dietética pura pero encaja perfectamente en lo que se llama dieta mediterránea equilibrada. El tomate aporte licopeno antioxidante, las anchoas, omega-3 , ideal para un tapeo sin remordimientos

Un bizcocho salado que sorprende: jugoso por dentro, crujiente por fuera, con ese toque mediterráneo de tomate y anchoas. Perfecto para tapeo, merienda o cena ligera, y tan fácil que querrás repetirlo cada semana.
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BIZCOCHO DE TOMATE SALADO
Ingredientes
Equipo
Method
- Precalienta el horno a 180 °C con calor arriba y abajo. Engrasa un molde tipo plum cake (22–24 cm) o fórralo con papel de horno.
- Templa la leche 30 s en el microondas. Debe estar tibia, no caliente.
- Incorpora el tomate rallado escurrido y mezcla suavemente.
- Añade el ajo picado, el perejil fresco y las anchoas troceadas. Remueve para repartir bien.
- Tamiza la harina con la levadura química y agrégala poco a poco a la mezcla húmeda, mezclando con movimientos envolventes para mantener el aire de la masa.
- Vierte la masa en el molde y alisa la superficie.
- Hornea durante 40–50 minutos sin abrir el horno durante los primeros 30 minutos para que se forme la costra dorada y crujiente.
- Comprueba el punto insertando un palillo en el centro; si sale limpio, el bizcocho está listo.
- Deja reposar 10 minutos fuera del horno antes de desmoldar. Sirve tibio o a temperatura ambiente.
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