Cocer la base de arroz con leche
En un cazo pon la leche, el arroz, el palo de canela y la piel de limón.
Cocina a fuego muy lento unos 25 minutos, removiendo de vez en cuando para que no se pegue.
Hidratar la gelatina
Mientras tanto, pon las 3 hojas de gelatina en un bol con agua bien fría y deja que se hidraten al menos 5 minutos.
Añadir el azúcar
Una vez el arroz esté blando, añade los 40 g de azúcar y cocina otros 5 minutos para que se integre bien.
Incorporar la gelatina
Escurra la gelatina y añádela al arroz con leche.
Remueve hasta que se disuelva del todo y quede una crema homogénea.
Retira el palo de canela y la piel de limón.
Añade la cucharada de canela en polvo y mezcla.
Envasar y cuajar
Reparte la mezcla en 3 moldes o vasitos.
Deja enfriar unos minutos a temperatura ambiente y luego lleva a la nevera al menos 2 horas hasta que cuaje bien.
Preparar la “tierra de galleta”
Machaca las 4 galletas en un mortero hasta que queden en migas finas.
Reserva como base crujiente.
Elaborar el toffe de piñones (opcional, pero muy recomendable)
Calienta la nata hasta que hierva y aparta.
En otro cazo, haz caramelo con el azúcar (puede ser moreno o blanco).
Cuando lleve unos 120 °C o esté dorado, retira del fuego y añade la nata poco a poco, removiendo siempre con cuchara de madera.
Incorpora la mantequilla y remueve hasta que todo esté integrado.
Deja enfriar en un bol.
Mientras, tuesta brevemente unos piñones ibéricos y añádelos al toffe. Reserva.
Montaje del postre
Desmolda la panna cotta con cuidado sobre una base de galleta ya colocada en el plato o en el vaso.
Salsea con el toffe de piñones.
Decora con unas hojitas de menta fresca.