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Silvia Ramos

Ketchup de curry casero

Aprende a preparar un auténtico kétchup de curry casero en solo 5 minutos. Una salsa de estilo alemán perfecta para acompañar salchichas (Currywurst), patatas fritas o carnes a la brasa.
Tiempo de preparación 15 minutos
Raciones: 4
Plato: Aperitivo, Bebidas, Desayuno, Ensalada, Guarnición, Plato Principal, Postre, Primer plato, salsa, Sopa, Tentempié
Cocina: alemana, Americana, China, cordobesa, española, Francesa, India, Italiana, Japonesa, Mediterránea, Mexicana, Tailandesa, tradicional, vegetariana
Calorías: 16

Ingredientes
  

  • Ingredientes
  • 3 o 4 tomates naturales.
  • 1/2 cebolla.
  • 10 g de sal.
  • 5 g de curry.
  • 40 g de azúcar.
  • 1 clavo.
  • 1/2 guindilla.
  • 3 cucharadas de vinagre de manzana.
  • 50 ml de AOVE.

Equipo

  • 1 Cazo pequeño
  • 1 cuchara madera o espátula
  • 1 varillas de cocina
  • 1 bote cristal o biberón de cocina

Method
 

  1. Cómo hacer ketchup de curry casero
  2. Lava bien los tomates y córtalos en trozos medianos para que se cocinen antes. Si prefieres una textura más fina, puedes pelarlos previamente.
  3. Pela la media cebolla y pícala en trozos pequeños para que se integre mejor en la salsa.
  4. Pon una cazuela al fuego con el aceite de oliva virgen extra y añade la cebolla. Sofríela a fuego medio hasta que quede blandita y ligeramente transparente.
  5. Incorpora el tomate troceado, la sal, el azúcar, el curry, el clavo y la guindilla. Remueve bien para que todos los ingredientes empiecen a mezclarse.
  6. Añade el vinagre de manzana y cocina a fuego suave, removiendo de vez en cuando para evitar que se pegue.
  7. Deja que la mezcla se reduzca poco a poco hasta que el tomate pierda agua y la salsa adquiera una textura más espesa.
  8. Cuando los ingredientes estén bien cocinados, retira el clavo y la guindilla si no quieres que el sabor siga intensificándose.
  9. Tritura la mezcla hasta obtener un ketchup de curry homogéneo y suave.
  10. Si deseas una salsa más fina, pásala por un colador para eliminar posibles restos de piel o semillas.
  11. Prueba y ajusta el punto de sal, azúcar o vinagre si lo consideras necesario.
  12. Deja enfriar antes de guardarlo en un tarro limpio y hermético.