1 Prepara el caramelo:En una sartén pequeña, ponga el azúcar (150 g) y el agua (3 cucharadas). Cuece a fuego medio–bajo, moviendo de vez en cuando, hasta que se dore y forme un caramelo homogéneo. Vierte con cuidado en el fondo del molde, moviéndolo para que lo cubra todo, y deja que se enfríe y endurezca.
2Precalienta el horno:Coloque el horno a 160 ºC en modo horno tradicional y prepare una bandeja grande para el baño María. 3 Prepara la mezcla del flan:En un bol grande, añade los huevos (3) y el azúcar (150 g). Bate bien hasta que estén integrados. Agregue la vainilla y la harina de maíz, mezclando hasta que no queden grumos. Incorpora la leche condensada (1 bote de 397–400 g) y la leche entera (1 brick) poco a poco, batiendo siempre. Por último, añade el queso mascarpone (130 g) y mezcla hasta obtener una masa cremosa y homogénea. 4 Engrasa el molde y monta el baño María:Engrasa un poco el molde con mantequilla para facilitar el desmoldeo. Vierta la mezcla sobre el caramelo ya fría con cuidado. Coloca el molde en una bandeja grande y añade agua caliente hasta la mitad del molde, para hornear al baño María.
5 Hornea el flan:Mete todo en el horno precalentado 160º, horno tradicional. Hornea unos 45–50 minutos, o hasta que el flan esté cuajado pero todavía ligeramente tembloroso por el centro. Saca el molde del agua, deja que se enfríe un poco y luego refrigera mínimo 4–6 horas, mejor toda la noche.
6 Desmolda y sirve:Desmolda el flan sobre un plato para que el caramelo se extienda. Sirve frío; si quieres, decora con un poco de caramelo extra, nata montada o fruta fresca.